Rusia se apunta al hidrocarburo de los esquistos

Refinería de Lukoil en Volgogrado. Imagen: Lukoil

La compañía petrolera rusa Lukoil ha mostrado su interés por extraer gas de los yacimientos de esquistos. Para ello, Lukoil pretende aprender de la tecnología que se está aplicando en Estados Unidos para la extracción de gas y petróleo desde yacimientos no convencionales.
Es sabido que Rusia tiene grandes reservas de hidrocarburos. Sin embargo, se preve que los yacimientos convencionales de gas y al petróleo se agotarán progresivamente en las próximas décadas. Es lo que popularmente se conoce como “el fin del petróleo barato”. Por ello, los principales productores buscan cada vez más el acceso a hidrocarburos cuya extracción ha sido poco rentable hasta el momento.
El pasado año Vagit Alekperov, presidente de Lukoil, adelantaba en la publicación corporativa “Oil of Rusia” que el gigante euroasiático estaba experimentando con la extracción de petróleo y gas en la formación jurásica de Bazhenov, en Siberia, a través de su subsidiaria Ritek. Según Alekperov, “estos esfuerzos innovadores podrían transformar completamente nuestra comprensión de la cantidad de reservas de petróleo en el territorio de Rusia”. 
Pero parece que la principal petrolera privada Rusia no dispone aún de la tecnología necesaria para la extracción de gas desde estos depósitos. Para adquirir esta experiencia, Lukoil busca un aliado en los Estados Unidos. Así lo ha vuelto a reiterar Alekperov en el encuentro privado sobre energía que ha tenido lugar este pasado mayo de 2011 en Houston (Estados Unidos). Lukoil quiere de esta forma adquirir experiencia en territorio norteamericano para trasladar posteriormente este “know-how” al yacimiento de Bazhenov.
En la actualidad Estados Unidos es el principal consumidor de gas natural, aunque se preve un importante aumento de la demanda en Europa y Asia. Pero el país norteamericano está lejos de los principales productores, por lo que se ha visto tradicionalmente obligado a alimentar parte de su consumo de gas en forma de GNL (Gas Natural Licuado). Pero este proceso es caro y lento. Requiere licuar el gas en origen y transportarlo por medio de barcos especiales hasta su destino, donde es de nuevo procesado para volver al estado gaseoso. La dependencia de este sistema ha llevado a la industria estadounidense a interesarse por cada vez más por el gas presente en los esquistos. De esta manera, Estados Unidos podría dejar de ser un país con una alta dependencia del gas importado para convertirse en autosuficiente en lo que a gas se refiere.
Solo tres países (Rusia, Irán y Catar) poseen más de la mitad de las reservas mundiales de gas convencional. Sin embargo, en los últimos años se está produciendo un enorme auge del llamado gas no convencional o “shale gas”. Se trata de yacimientos de gas asociados a depósitos de esquisto. El gas está presente en la roca, pero no en forma de una gran bolsa asociada a un gran yacimiento petrolífero. 
La extracción de este gas, sin embargo, resulta mucho difícil que en el caso del gas convencional. La principal técnica es la denominada “fractura hidráulica”, que consiste en inyectar en el subsuelo vapor de agua a presión y ciertos elementos químicos con el fin de fracturar las rocas y obtener así el gas presente en ellas. Esta técnica ha recibido una fuerte contestación por parte de ecologistas y movimientos ciudadanos en los Estados Unidos.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s