Comienzan las primeras inyecciones de carbono en España

Planta de Hontomín. Imagen: Ciuden

La planta de investigación sobre almacenamiento de dióxido de carbono bajo el suelo de la localidad burgalesa de Hontomín ya ha comenzado las primeras inyecciones experimentales de este gas de efecto invernadero.

Según ha confirmado al blog Lurralde una portavoz de la Fundación Ciudad de la Energía (Ciuden), entidad que gestiona la primera planta española dedicada al enterramiento de dióxido de carbono, “se han inyectado miles de metros cúbicos de agua de formación con algunos cientos de toneladas de CO2”.

El agua de formación es aquel que que se ha extraído con anterioridad de la propia formación geológica en la que se inyecta el CO2. El objetivo de los trabajos en curso es “analizar el comportamiento que tiene la estructura geológica que está a 1500 metros”,

“Todos los trabajos que se hacen en la planta están enmarcados en los permisos de investigación que tiene la Fundación”, subraya la portavoz de la Fundación Ciudad de la Energía.

Ciuden no ha aportado cifras concretas y se ha limitado a las magnitudes antes referidas, insistiendo en el agua inyectada: “miles de metros cúbicos de agua” y “algunos cientos de toneladas de CO2”. Cabe recordar que, a temperatura ambiente, cien toneladas de dióxido de carbono ocuparían aproximadamente 54.300 metros cúbicos.

Una solución polémica

El debate en torno a la captura y almacenamiento de CO2 no es nuevo. Sus defensores argumentan que servirá para contribuir a la lucha contra el calentamiento global, pero sus detractores aducen que es una tecnología cara, poco segura y que cierra el camino a las fuentes de energía limpias.

La técnica se utiliza desde hace años en algunos países como Estados Unidos o Noruega, generalmente asociada a pozos de petróleo vacíos en los que se inyecta carbono. España no tiene hasta el momento ningún depósito subterráneo de este tipo, pero esta situación podría cambiar en breve si sigue adelante el proyecto para inyectar carbono en el subsuelo de la localidad burgalesa de Hontomín.

Este ha sido el lugar elegido por la Fundación Ciuden para llevar a cabo los primeros ensayos de almacenamiento de dióxido de carbono en nuestro país. El proceso consiste básicamente en capturar el dióxido de carbono procedente de las centrales térmicas y otras industrias contaminantes para transportarlo y almacenarlo en estructuras geológicas bajo el subsuelo. Se trata, en definitiva, de encerrar el CO₂ bajo tierra para evitar que llegue a la atmósfera.

El proyecto, sin embargo, nació estrechamente vinculado a la minería del carbón. La Fundación Ciuden fue una de las apuestas del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para dinamizar la industria del carbón. Ahora, los recortes presupuestarios ponen en duda la viabilidad de la Fundación, aunque a día de hoy no está claro si afectarán a la planta experimental de almacenamiento de carbono.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s