Lozano Leyva: ‘Las subvenciones basadas en la incompetencia o el oportunismo político acaban pasando factura’

Manuel Lozano Leyva. Imagen: megustaleer.com

Manuel Lozano Leyva, catedrático de Física Atómica, Molecular y Nuclear de la Universidad de Sevilla, es sin duda uno de los grandes de la divulgación científica en lengua española. Firme defensor de la utilización de la energía nuclear, su último libro, ‘El gran Mónico‘ (Debate), recupera la vida y obra de Mónico Sánchez, un ingeniero autodidacta nacido en Ciudad Real (España) y que a principios del siglo XX patentó en Nueva York un sistema “portátil” de rayos X. El invento del hasta ahora desconocido manchego ayudó a salvar muchas vidas durante la Primera Guerra Mundial. La obra, que pretende ser un revulsivo para los miles de jóvenes que atisban sobre sus cabezas los oscuros nubarrones de la crisis económica, nos traslada a una época fascinante en la que Mónico Sánchez fue testigo de excepción de la formidable batalla campal que protagonizaron Edison y Nikola Tesla por imponer sus modelos de distribución de corriente eléctrica. Manuel Lozano nos explica a continuación algunos puntos claves en torno a esta obra.

La existencia de Mónico Sánchez fue un descubrimiento inesperado para Vd. ¿Quedan aún muchos Mónicos por desenterrar?

Fue por pura casualidad y hay muchos Mónicos por desterrar. Por ejemplo, en el libro menciono a otro inventor genial, el gallego Ramón Verea de quijotesco e infausto destino. El museo de IBM guarda una de las dos máquinas de calcular que construyó. La otra está en la oficina de patentes de Nueva York.
El manchego vivió en primera fila una época apasionante en la que la electricidad comenzaba a desplazar al carbón como fuente energética ¿Cuál es la próxima revolución energética pendiente? ¿La fusión? ¿El hidrógeno?

Esta época mucho más apasionante que la de principios del siglo XX por muchas razones, entre las que destacan democracia global y unas ciencia y tecnología muy desarrolladas. La revolución energética pendiente es la eliminación paulatina de la dependencia del carbón, el gas y el petróleo sustituidos por la energía nuclear de fisión de nueva generación y la fusión nuclear respaldando ambas a todas las fuentes renovables que sean razonables y viables.

No me diga que los jóvenes investigadores españoles tienen que hacer mundo para ganarse el pan…

Es imprescindible que los jóvenes investigadores terminen su formación, especialmente la postdoctoral, en centros de investigación de excelencia fuera de sus países de origen. En muchos centros españoles se estaban acogiendo a infinidad de jóvenes investigadores extranjeros. Hasta ahí es lo normal y deseable. El problema actual, que tiene poco que ver con lo anterior, es la emigración pura y dura. Ya no se van nuestros jóvenes investigadores a formarse sino a buscarse la vida, como hizo Mónico Sánchez Moreno.

Aún siendo un ejemplo de ingenio y superación, a Mónico Sánchez le faltó una base matemática y física y al final de sus días no supo rodearse de colaboradores cualificados...


Exacto. Él no supo hacer como Edison en su época y Steve Jobs o Bill Gates en las actuales, que lo primero que en cuanto empezaron a triunfar se rodearon de los mejores científicos e ingenieros de su entorno o de donde fuera.

El libro relata también cómo a comienzos del siglo XX hubo una verdadera burbuja relacionada con el desarrollo de una telefonía sin hilos. ¿Hay alguna ley física que explique por qué surgen burbujas sin parar?

No es una ley física, sino de algunas facetas de la condición humana, en particular la ambición unida a la falta de escrúpulos.
Cuando comenzaron a utilizarse los rayos X para hacer diagnósticos médicos se produjo una trifulca “a causa del sempiterno reaccionarismo que surge ante todo avance, normalmente arropado por el catastrofismo, apocalipsis y la manipulación del miedo”. ¿Insinúa que hay tecnofobia en nuestros días? 

El reaccionarismo es lo que está en la base de la tecnofobia y es tan antiguo como la humanidad. Lo que cambian son las formas que adquiere. Hoy el catastrofismo, el alarmismo, la desinformación supeditada a la ideología etc., tiene formas, solo formas nuevas e inéditas.

Además del bueno de Mónico, en el libro se retratan “grandes cantamañanas” como José de Letamendi…

Claro que hay cantamañanas con poder e influencia. Como siempre, lo que pasa es que al ser el espectro político e ideológico hoy más amplio que en época de Mónico Sánchez, se los encuentra uno en todas partes por insospechadas que sean. 

A falta de electricidad para montar su taller de aparatos de rayos X, Mónico se montó una central eléctrica en su pueblo. Eso sí que es apego a la tierra… 

Pues sí. En Madrid o Barcelona hubiera sido mucho mejor para él y quizá para el país, pero prefirió su pueblo, vaya usted a saber por qué, sobre todo viniendo de la cosmopolita Nueva York. O quizá por eso.

Vd. es partidario de limitar la cultura de las subvenciones estatales. Explíqueme eso sin caer en el liberalismo.

Mi investigación científica siempre ha estado subvencionada por el estado, como debe y suele ser en todos los países del mundo porque siempre ha sido investigación básica o fundamental no necesariamente aplicada. Pero si las subvenciones no se hacen con rigor sino en base a la incompetencia o el oportunismo político, se alcanza una “cultura” esterilizante y que termina pasando factura.
Pese a su juventud, tiene Vd las ideas claras y cierra el libro con un capítulo verdaderamente incendiario ¿Para cuándo el diputado Leyva?

Gracias por lo de la juventud pero tengo 63 años. Me habla usted de pasar del grupo mejor valorado por la sociedad, los científicos, al peor valorado, los políticos. Mucha tela. Además, creo que mis ideas son incómodas a todos los partidos, desde la derecha hasta el denominado ecopacifismo o algo así.

En este libro afirma que “está por hacer una buena historia de la ciencia y la tecnología en España”. ¿Nos está amenazando con algo?

Algo, sí, estoy escribiendo un libro sobre la historia de la ciencia y las creencias, pero no solo referido a España.

Quedamos, pues, a la espera de esa nueva “amenaza” del genial autor sevillano.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s